Saint Felicien
Queso Saint-Félicien – Francia
El Saint-Félicien es un queso francés blando de leche de vaca, originario de la región del Ródano-Alpes, conocido por su textura extremadamente cremosa y su sabor delicado pero lleno de matices. Es un queso tradicional que destaca por su elegancia y untuosidad.
Presenta una corteza fina y ligeramente arrugada, de tonos marfil a beige claro, y una pasta muy blanda y fundente, casi líquida cuando alcanza su punto óptimo de maduración. Su interior es suave, sedoso y de aspecto brillante, ideal para los amantes de los quesos cremosos.
En nariz ofrece aromas lácticos intensos, con notas de nata fresca, mantequilla y leves recuerdos de bodega. En boca es suave, redondo y envolvente, con una entrada dulce y cremosa que llena el paladar sin resultar pesada, dejando un final largo y elegante.
El queso Saint-Félicien es perfecto para tablas de quesos gourmet, para disfrutar solo, untado sobre pan artesanal o acompañado de frutos secos y miel suave. Marida de forma excelente con vinos blancos frescos, vinos ligeramente afrutados o espumosos secos.
Un queso refinado y seductor, ideal para quienes buscan un queso francés cremoso, delicado y de gran personalidad.
Ficha técnica
- Quesería: SAINT FELICIEN
- Localización: INTERNACIONAL
- Origen: FRANCIA
- Tipo de leche: LECHE CRUDA DE VACA
- Cuajo: ANIMAL
- Formato: UNIDAD 180GR APROX.
- Alérgenos: LECHE Y DERIVADOS
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Queso Saint-Félicien – Francia
El Saint-Félicien es un queso francés blando de leche de vaca, originario de la región del Ródano-Alpes, conocido por su textura extremadamente cremosa y su sabor delicado pero lleno de matices. Es un queso tradicional que destaca por su elegancia y untuosidad.
Presenta una corteza fina y ligeramente arrugada, de tonos marfil a beige claro, y una pasta muy blanda y fundente, casi líquida cuando alcanza su punto óptimo de maduración. Su interior es suave, sedoso y de aspecto brillante, ideal para los amantes de los quesos cremosos.
En nariz ofrece aromas lácticos intensos, con notas de nata fresca, mantequilla y leves recuerdos de bodega. En boca es suave, redondo y envolvente, con una entrada dulce y cremosa que llena el paladar sin resultar pesada, dejando un final largo y elegante.
El queso Saint-Félicien es perfecto para tablas de quesos gourmet, para disfrutar solo, untado sobre pan artesanal o acompañado de frutos secos y miel suave. Marida de forma excelente con vinos blancos frescos, vinos ligeramente afrutados o espumosos secos.
Un queso refinado y seductor, ideal para quienes buscan un queso francés cremoso, delicado y de gran personalidad.